MENOS EGO Y MÁS APRENDIZAJE

ego

Estoy emocionado, el cambio de perspectiva que surgió en mí hace unos días me abrió los ojos a nuevas oportunidades que no había contemplado. Bueno, quizás esas oportunidades ya habían pasado por mi cabeza alguna vez, sin embargo, un velo formado por ego y miedo no me dejaba ver claramente el potencial tan grande de esas oportunidades. Estuve tan cerrado en seguir un camino recto hacia mis metas que no me di cuenta de la ayuda que el universo me estaba enviando.

Es difícil comenzar a aprender o hacer algo desde cero cuando tienes un ego que te exige resultados casi perfectos todo el tiempo; un ego que prefiere evitar el aprendizaje con tal de no cometer un error y quedar expuesto como un principiante. Mi reciente cambio de paradigma me ha dado el valor y la humildad necesaria para aceptar que mis miedos estaban limitando mi vida; No digo que ya no exista miedo dentro de mí, simplemente ahora me atreví a verlos directo a los ojos y a hacer algo para vencerlos.

Cada día es una decisión, una decisión de tomar las riendas o de dejar que la vida te lleve a donde ella quiera. Hoy quiero ser el capitán de mi barco y aceptar por completo las responsabilidades de intentar algo nuevo. Es muy probable que en el camino me estrelle, haga el ridículo o que me caiga muchas veces, pero a pesar de esto, ya renuncié al mal hábito de creer que mi valor e identidad dependen de cómo quedo en comparación con otras personas.

El miedo continúa dentro de mí, miedo de hacer mi mayor esfuerzo y fallar, miedo de no ser lo suficientemente bueno, lo suficientemente inteligente o lo suficientemente capaz, sin embargo, ahora me queda claro que estos miedos son los bloqueos que no me han permitido avanzar en el camino hacia mi realización personal, bloqueos que por mucho tiempo intenté rodear pero que sólo me llevaron a callejones sin salida.

Me es imposible no pensar en todo el tiempo que pude haber aprovechado, todas las cosas que pude haber hecho y todo lo que pude haber aprendido, no obstante, tomar esos caminos equivocados fue lo que me llevó a darme cuenta de mis errores y como consecuencia evolucionar como persona.

Todos tenemos procesos y tiempos diferentes, así que es una pérdida de tiempo vivir pensando en el pasado. (Aunque me hubiera gustado no haberme tardado tanto tiempo en entender muchas cosas).

El ego, el maldito ego, en exceso es malo pero en déficit también; Actúa como una enfermedad invisible y mortal, controlarlo es muy difícil, tiene una gran influencia en la mayoría de tus decisiones y es la mayor causa por la cual tenemos problemas con otras personas. Es una bestia necesaria dentro de todos nosotros que requiere ser domada. En mi experiencia, conectarme con mi lado espiritual y estudiar diversas corrientes filosóficas me ha ayudado a identificar, controlar y entender mi ego.

Esta mañana suplo mi ego con nuevas ganas de aprender. Es una mentira que sólo los niños pueden aprender cosas nuevas, una mentira basada en el común denominador de vivir una vida sin estudiar después de haberse graduado del colegio o universidad. No dejes que los años de seguir ciegamente costumbres sociales conviertan tu mente en tierra infertil.

Por lo pronto espero no equivocarme… mucho.