LO QUE SABES PERO NO TE ATREVES A DECIR.

tesoro

No sólo no te atreves a decirlo, sino que tampoco te atreves a hacerle caso o a seguir el camino que te plantea. Lo sabes pero aún así lo ignoras, te lo dice una voz que escuchas cada vez que tienes que tomar una decisión importante, o incluso una no tan importante, una voz que intenta decirte lo que tienes que hacer pero tú la ignoras porque no te crees capaz de lograr lo que te pide.

Esa voz viene de una parte muy especial dentro de ti, una parte donde tu mente, corazón y alma se unen con el universo para darte una dirección; Una dirección que te llevará a encontrar tu verdadero propósito en el mundo… si es que te atreves a seguirla. Esa voz no grita, esa voz susurra, para escucharla debes eliminar las distracciones banales del mundo y liberarte de tus limitaciones mentales ficticias. Esa voz representa tus sueños, tus más grandes metas, tus aspiraciones, tu realización personal.Cuando eras niño hacías caso a esa voz, sabías lo que querías y lo decías a todo pulmón. Sin embargo, conforme creciste, las costumbres sociales te hicieron creer que tus sueños son inalcanzables y que sólo algunas personas especiales pueden lograr lo que tú quieres; Y esa voz que antes gritaba fue callada poco a poco, hasta que ahora sólo es capaz de susurrar.

Si no logras escuchar esa voz es porque estás sumergido en el mar infinito de distracciones creadas por nuestra sociedad industrial, deja a un lado tu celular, deja de ver segundo a segundo lo que están haciendo los demás, deja de aparentar ser una persona que no eres sólo por encajar, deja de juntarte con “amigos” que sólo quieren entumecer su realidad con alcohol, comida, drogas y fiesta, deja de vivir pasivamente sólo reaccionando a lo que pasa a tu alrededor, deja de esconderte detrás de tus excusas tontas, atrévete a poner pausa y tomar control de ti mismo.

Únicamente en la soledad lograrás escuchar claramente esa voz que te guiará para convertirte en la gran persona que estás destinada a ser. Todos tenemos miedo al silencio y la soledad, sin embargo es ahí donde se encuentran las respuestas.

¿Vas a seguir ignorando tu grandeza?… Yo no.