EL MIEDO A VERSE EN UN ESPEJO

Espejo

Desde que tengo memoria siempre me he sentido fuera de lo común. Nunca he encontrado una explicación a esto, mas sin embargo ha sido una constante durante toda mi vida. Cuando entre a la edad de la adolescencia fue cuando comencé a dudar de las formas y costumbres de la sociedad, sobretodo del sistema educativo.

¿Por qué tengo que estudiar materias que no me interesan?, ¿Por qué los maestros nos obligan a utilizar sus métodos arcaicos para hacer tareas y proyectos?, ¿A quién carajos se hizo buena idea poner una clase de matemáticas a las siete de la mañana?. Cuando enfrentaba a los maestros con estas simples preguntas, en sus respuestas siempre me daban la impresión de que ni ellos tenían una respuesta concreta; Simplemente respondían: Porque así es; O en otras palabras: Haz lo que te diga y no preguntes.

Desde mi punto de vista, ese es uno de los más grandes problemas de la sociedad. Desde que somos pequeños nos comienzan a amoldar a ciertos patrones y reglas “establecidas” para que en un futuro logremos “encajar” en la sociedad. Crecemos en un ambiente que nos refuerza día a día la idea de obedecer sin preguntar; Si alguien duda de una orden, es catalogado como rebelde. Y esto no se detiene cuando terminamos la preparatoria, conforme crecemos, estas reglas y patrones continúan evolucionando de acuerdo con nuestra etapa de vida.

¿Se dieron cuenta qué cuando leen la palabra rebelde, algo negativo viene a su mente? Analicemos la definición de esta palabra: “Adjetivo que procede del vocablo latino rebellis y que hace referencia a quien se rebela. Este verbo, por su parte, indica la acción de sublevar u oponer resistencia”. Básicamente un rebelde es alguien que hace preguntas. Yo no veo absolutamente nada malo en eso, pero como ya lo comente antes, la sociedad se encarga de implantar ideas o preferencias “implícitas” en nuestra mente a lo largo de nuestra vida.

Vivimos siguiendo lo que nos dice el mundo hasta que un día encontramos en nosotros mismos algo descompuesto, algo que no cuadra, algo que no tiene sentido. Pocas personas se detienen a analizar qué es lo que esta pasando dentro de ellas, ¿por qué se sienten deprimidas?, ¿por qué no están felices?, ¿por qué su vida es tan miserable?. Solo un pequeño porcentaje de esas personas dan el siguiente paso, atreviéndose a desenterrar y enfrentar con valentía las malas decisiones que los han llevado a tener una vida sin sentido. ¿Por qué digo valientes? Porque enfrentarse a sí mismo significa aceptar tus errores y quizás descubrir que llevas años viviendo motivado por razones superficiales. Cuando es tiempo de enfrentarse a uno mismo, la mayoría de las personas decide tomar el camino de la rutina y continuar “viviendo” soportando su propia vida.

Las personas que se atreven a enfrentarse a sí mismos son rebeldes. Mientras el resto de la sociedad decide continuar viviendo bajo las distracciones creadas por el capitalismo, estos rebeldes deciden poner un alto y tomar el control de sus vidas. (Nota: Yo no estoy en contra del capitalismo). Esta minoría de rebeldes son las personas que empujan al límite las capacidades del hombre, personas que buscan trascender, personas que dejan huella en la historia.

Si las personas extraordinarias son las que mejoran el mundo, entonces ¿porque vivimos bajo un sistema diseñado para crear personas promedio?. La respuesta recae en el capitalismo. Para que el sistema siga avanzando tiene que existir una clase trabajadora, una clase de personas asalariadas dispuestas a trabajar para el empresario que dispone de los recursos para crecer sus beneficios por medio de la acumulación y reproducción de capital. Al mismo tiempo, la mayor parte de esta misma clase trabajadora basa su felicidad en posesiones materiales y vive su vida gastando su salario con el propósito de mejorar su estilo de vida. Prácticamente la mayoría de las personas viven en un ciclo vicioso que al final alimenta al crecimiento del capitalismo.

Si no nos atrevemos a cuestionar la vida, seguiremos viviendo limitados por el control de un régimen económico. ¿No estás feliz con tu vida? Comienza por enfrentarte a ti mismo. No podemos escapar al 100% del capitalismo, pero si podemos aprovechar sus oportunidades para cumplir las metas que definen el significado individual de cada una de nuestras vidas. Es imposible que todas las personas sean grandiosas, pero en todas las personas existe la posibilidad de grandeza.

Éste es un tema con ramificaciones interminables, espero que este breve texto despierte algo en ustedes. Me encantaría saber sus pensamientos. ¡Buen día!